DE UN TIEMPO A ESTA PARTE, y sin mediar consulta previa alguna, llegan a uno de mis buzones de correo puntuales comunicaciones de uno de los más fulgurantes protagonistas de la polÃtica local, el señor Jaime Salinas. Me alegro por él que tenga tanto que decir. Lo que no entiendo bien es que le hace suponer que a mi me importe.
TODA OPINION ES respetable, sin duda. Pero no por ello interesante. En la mayorÃa de los casos el rubro del a mi me parece nace empantanado en el fango de la egolatrÃa, el charco de la sobre valoración propia y el océano de desconsideración hacia las maneras de perder el tiempo del prójimo. Es el caso por ejemplo de su comunicación del 27 de noviembre: ¿Hay espacio para un outsider? La respuesta es simple: no sé ni me importa. Especialmente cuando entre lÃneas se entiende que es el propio autor se postula como respuesta a esa inmensa pregunta celeste que nunca debió haber salido de la intimidad entre su emisor y el espejo.
RAPIDAMENTE RESUELTA LA INTERROGANTE de su misiva, me distrajo luego no el contenido sino el cambiante discurrir de las personas verbales de su pluma. Tumultuosamente iniciaba su postulado desde las multitud del plural de la primera persona - “Sabemos también…”- dejando la intriga de cuántos más sabÃan, aparte del firmante, la novedad que a continuación revelaban al mundo. Sembrando de paso una crucial interrogante final: ¿cuántas personas más empuñaban la pluma del doctor Salinas a la hora de firmar este documento consustancial a su legado personal?
AGREGANDOLE MISTERIO A LA INTRIGA, terminaba este escrito con un giro propio de la literatura fantástica, reduciendo la multitud firmante a la primera persona singular: “Estoy seguro que habrá sorpresas”. Este final ya era una de ellas. En todo caso nos alegramos que finalmente el señor Salinas haya vencido individualmente a ese gentÃo intelectual o sicológico.
MAS ADELANTE, en su comunicación del 3 de diciembre, el señor Salinas se preguntaba: ¿Y si pierden su inscripción?, refiriéndose a la posibilidad que los partidos polÃticos no superen la valla del 5 % de votos en las próximas elecciones. La respuesta caÃa por su propio peso: Si la pierden, la pierden pues. Listo el pollo y a otro tema.
DEBE RECONOCERSE QUE EN su siguiente mensaje al ciberespacio,  diciembre 3,  hubo una innovación estilÃstica. Esta vez, desde el mismo correo de origen, un mensaje hablaba del remitente en tercera persona, tÃpico desdoblamiento verbal que comparten futbolistas, polÃticos y baladistas en trance de internacionalizarse. En este caso una sutileza pretendÃa dejar sentada la ecuanimidad del firmante, atribuyendo el mensaje a la “Oficina de Prensa del Regidor Electo del Lima Metropolitana”. Electo pero no en ejercicio, hecho que será efecto a partir de enero del próximo año. Es de esperar que para entonces el señor Regidor Electo además de Oficina de Prensa tenga Consejo de Sabios, escolta vehicular, blanqueo dental mensual, helicóptero, y un doble, tal como corresponde a su investidura. Alfonso Barrantes, cuando era alcalde de Lima, manejaba el mismo su Volkswagen escarabajo.
PERO SERIA FINALMENTE EL MENSAJE DEL 10 de diciembre el que me animó a tomar cartas en el asunto, cosa que hago ahora. No fue exactamente el mensaje en realidad pues nunca lo leÃ. Bastó el tÃtulo para sentir la motivación brotar en mi, influencia en terceros propia del liderazgo nato. DecÃa asÃ: El Que Calla Otorga ! No necesité leer más.
PUES YA NO OTORGO NADA. Terminantemente conmino al señor Jaime Salinas, a su oficina de Prensa, a las huestes ideológicas del Salinismo, a la corriente intelectual que sigue y cultiva su mensaje esclarecedor, que dejen de enviarme información no solicitada. O empezaré, al término de la distancia, a reponderles diariamente de qué humor me levanto, que veo por la ventana y cuál es mi opinión diaria de la vida y su discurrir. No se los recomiendo.


Para mÃ, esa no serÃa una amenaza.
POBRE JAIMITO…. CEGADO POR SU SOBERBIA YA NO SABE QUE HACER PARA QUE LO NOTEN. PERO NI TAN POBRE PORQUE VA A SER REGIDOR. MAS BIEN POBRE SUSANITA!
FRANCAMENTE ES DE DAR PENA PUES SU SOBERBIA LO CIEGA. PERO NI TANTA PENA PORQUE SIN MERECERLO VA A SEGUIR REGIDOR. POBRE SUSANITA!
La verdad que ese tal Salina, cae mal, lo unico que hace es criticar a los demas, ya nos tienes cansados, segundon, ocupate de tus cosas, y los demas dejanos tranquilos.
Es un payaso