RESULTA INCALCULABLE el cúmulo de bendiciones que caerán sobre el núcleo de la civilización nacional gracias a novísima asociación cultural cuya inauguración estuviera protagonizada por modelos de lencería y ropa íntima. Que las susodichas hayan logrado cumplir esta misión ataviadas de vestimentas que hacían inviable el uso de ropa interior, es una paradoja solo posible gracias a la conjunción de dos facultades humanas: cuando el arte y la cultura se encuentran, lo imposible deja de ser tal.
AUN MAYOR ES EL MERITO de esta corajuda avanzada cultural cuando se toma en cuenta que careció del debido apoyo de las autoridades policiales, fuerza de choque enemiga natural de todo aquello cultural. Con desidia y ociosidad apenas cerraron unas pocas calles para el debido tránsito de los invitados, exponiendo temerariamente la integridad física de los agasajados, y en varios casos retando innecesariamente la eficacia de los últimos avances contra la osteoporosis. No era el lugar ni el momento.
ENTRE ESTOS INVITADOS EXPUESTOS A LA BARBARIE , además de gente bella venida desde diversos puntos del mundo para darse un refrescante baño de cultura peruana, estaban incluidos el Ministro de Cultura y la señora Primera Dama de la Nación, ostensiblemente privada de la compañía del señor Heredia -aunque tratándose de un tema cultural esto sea comprensible. Lo cierto es que en atención a tan fina concurrencia se debió de por lo menos decretar estado de emergencia en el distrito de Barranco, imponiendo orden de inmovilidad a la Dirección Territorial Sur de la PNP, y movilizando el BAP Grau hacia costas barranquinas en serena pero sólida vigilancia del patrimonio cultural tal como lo hubiera hecho, asi fuera bajo amenaza de Corte Marcial y afeite total del pelo facial, el Caballero de los Mares.
APRENDAMOS DE NUESTROS ERRORES. Un tropezón en un pliegue de la alfombra roja del mejor amigo del pediatra del hijo de Elton John podría haber generado un daño irreparable para efectos del sano desarrollo de la cultura peruana. Específicamente en la vertiente recientemente señalada por nuestro preciado Nobel.

