Aprendiendo a Morder
EDWARD CULLEN, VAMPIRO nonagenario encarnado en el esbelto cuerpo de un veinteañero ensoñador, trata de disuadir a la recién llegada compañera de clase, Bella Swan, humana, de seguir interesándose en él. Edward puede leer todas las mentes, menos la de ella. Bella sabe que él es un vampiro, pero también sabe que está irremediablemente enamorada de él. La promesa de Cullen de mantenerse vegetariano, sin beber sangre humana, queda en riesgo ante el atractivo de su presa. Quiere morderla, desea su sangre. Insiste: Soy un depredador, un asesino, todo mi aspecto, mi olor, mi encanto, está diseñado para que caigas en mi trampa, mi emboscada. Ella lo mira y levanta el cuello desafiante. Muérdeme, dice sin palabras.
- Eso es lo qué sueñas, convertirte en un monstruo?
- Sueño en estar contigo para siempre.
- ¿No tienes miedo?
- Mi único miedo es perderte.
UN MASIVO SUSPIRO pre adolescente -que perturbadoramente incluía el primer hálito romántico de mi hija- inundó la sala del CinePlanet Alcázar. Quedé drogado. Lo que se suponía debía haber sido una matiné cualquiera se convertía en química y sincronizada emanación del descubrimiento de la ilusión, la ignición primera del sistema hormonal femenino. Miré de reojo a mi hija, con pudor, y la encontré hermosamente ruborizada, expectante y boquiabierta ante la posibilidad de que Edward la bese o la muerda, a Bella, y a ella. El fascinante florecer de la inocencia en estado puro. Cuando casi empezaba a incomodarme recordé que yo había escogido la película. Porque habían vampiros, cuellos y romance, justamente.
CREPUSCULO ES EL PRIMER LIBRO llevado al cine de la serie de novelas escritas por Stephenie Meyer, un éxito mundial inicialmenre rechazado por 14 editoriales y ahora amenaza a sagas monses como la de Harry Potter. No solo por las ventas, sino por el contenido. Un aprendiz de mago con anteojos no es competencia para un inmortal bebedor de sangre humana que vuela, no duerme, y cambia de color de ojos. El vampiro como irresistible parásito carismático- Drácula- tiene su origen histórico en un sanguinario personaje del siglo XV, el rumano Vlad Tepes III - El Empalador- hijo ilegítimo de Vlad Dracul (dracul es demonio en rumano). Guerrero y patriota, se le atribuyen las muertes de por lo menos 100, 000 húngaros y turcos mediante el empalamiento. Esto suponía atravezar al prisionero por el abdomen por una estaca más de tres metros y sin punta, para que duela más. Vlad Tepes almorzaba frente a ellos. Como en la vida todo se paga, a los 45 años los turcos finalmente lo capturaron, cortando de raíz la mitología demoníaca que lo acompañaba: lo decapitaron. No existe vampiro sin cabeza.
PERO LA FICCION CORRIGE LA REALIDAD. Cuatro siglos después, el irlándes Bram Stoker, conocedor de la leyenda de Vlad Dracul, confirmó la peristencia de leyendas rumanas sobre vampiros. Estas generaban costumbres extrañas, cómo la de desenterrar los cadáveres para confirmar si seguían siendo humanos. Si la descomposición natural del cuerpo había seguido su curso normal, se lavaban los huesos con agua y vino y se les volvía a enterrar. Si veían cualquier cosa sospechosa se atravezaba el ombligo del supuesto vampiro con una estaca y se le arrancaba el corazón. El corazón se quemaba en carbón vegetal. Las cenizas mezcladas con agua se les daba de beber a los enfermos. Con estos insumos, la imagen física del compositor Franz Liszt como el vampiro, y gracias a un empacho de cangrejos que lo hizo alucinar con un rey vampiro que le pedía su sangre, Stoker publicó Drácula en 1897. El mundo quedó rendido ante el hematófago aristócrata.
BELA LUGOSI, ACTOR HUNGARO que alguna vez había interpretado a Jesús en el teatro, fue el mejor Drácula tanto del teatro como del cine. En los años 20 la obra de teatro se presentaba simultánamente en Londres y en Nueva York. Dos años después ya se habían realizado casi 300 respresentaciones sin interrupciones. Si bien el texto era impecable por si solo, y la actuación de Lugosi sobrenatural, los recursos del marketing teatral de la época no se quedaban atrás. Cada asistente a la sala recibía un paquetito negro que debía abrirse antes de comenzar la obra. Al hacerlo se encontraban con un ejemplar de la novela de Stoker. Y con un murciélago que salía volando en busca de su tenebroso amo.
LUGOSI PASO AL CINE CON LA MISMA CAPA. Tras su debacle con la heorína y el encasillamiento, y luego del último y extraviado gesto de apoyo de Ed Wood, fué enterrado en el mismo traje del Conde de Transilvania con el que se presentó en el escenario. Su anillo, o el del personaje, pasó a ser heredado por su sucesor, Christopher Lee. Luego acabó en manos de coleccionistas.
LA FASCINACION CON LA IDEA DEL VAMPIRO fue la que me hizo dejar de tomar un aguadito de pollo en el Chíos de la avenida Arenales, comenzaban los 90s, cuando escuché decir en la mesa, miren, ahí entra el vampiro Coco Satui. Levanté la mirada y una figura alta, pálidamente mortecina e inhumanamente espigada entraba de madrugada a esta cafetería plena de neones y espejos en los que estoy seguro no reflejaba. Podía tener 200 años, o más, pero su aspecto neutralizaba cualquier parámetro cronológico. Vestido de negro, llevaba un medallón al cuello en forma de murciélago, por si quedaba alguna duda. Tenía que conocerlo. No para que me muerda. Sino para que me enseñara a hacerlo.
SE LLAMABA JACQUES SATUI, LE DECIAN COCO, y además de presunto vampiro era medium y pianista. Solía tocar tarde por las noches en una cafetería del Centro Comercial Risso, el Marcantonio, donde de tanto ir a buscarlo acabé descubriendo unos tacos con el nivel de grasa óptima para acompañar litros de cerveza bebidos con frustrada ansiedad. Acabé siendo cliente estrella del Marcantonio, pero aparte de las melodías del Trío Veracruz, repertorio variado a base de boleros principalmente, ni la sombra de Satui. Ya tenían hasta mi número telefónico en el Marcantonio. Una noche un mozo me llamó. Satuí está aca, dijo mientras por el auricular se filtraba una interpretación libre de Volare al piano. Era él. La pegajosa tonada italiana sonaba tétrica.
LA CITA ESTABA HECHA. Un día de semana a la medianoche. Llegué con mi hermano para que lo fotografiase, y con un pequeño camembert para hacer menos agresiva la invasión. Vivía en una pequeña casa de arquitectura afrancesada en la Petit Thouars, casi a la vuelta de Risso, de la que él mismo abrió la puerta. Sin mediar palabra dijo síganme.
Procedió a ofrecernos un macabro tour de su casa. Ese es el cuarto del servicio. Ahi una vez se ahorcó un sirviente. Había un piano, al lado un hermoso armario antiguo. De ahí un día saldrá mi bisabuela. Murió de un infarto escondida dentro luego de envenenar a veinte oficiales chilenos durante la ocupación de Lima. Seguía el tocador: Mi tía el día que cumpló 15 años se pegó un balazo. Libros de espiritismo abundaban por doquier, así como piedras desparamadas por el suelo. Satuí era un seguidor de Allan Kardec, padre del espiritismo, y había estudiado música, pedagogía y baile clásico en Europa. Estaba convencido que otra vida había sido un ssacerdote maya y un niño rico que murió ahogado pescando perlas. No leía cartas, no adivinaba suerte. La grosería es enemiga de la elevación espírita, decía, agregando que tampoco quería discípulos. Las piedras que yacían tiradas por toda la casa decia que se las lanzaban los Elementales.
(LA TEORIA ESPIRITA DE KARDEC supone tres órdenes de espíritus según su grado de elevación: imperfectos, buenos y puros. El ascenso se logra a través de varias vidas, mejorando una tras otra. Estos tres grupos se clasifican en diez clases mas. Los Elementales son los espíritus burlones y simples. Son los que te esconden las llaves.)
LO UNICO QUE SATUI NO HABIA mostrado de su casa era su habitación. La incontestable presencia de un ataúd en medio de ella desnudaría sus mentiras y encubrimiento, Pero no, había una cama. Antigua y distinguida Se sentó sobre ella para decir: Aquí ha muerto toda mi estirpe. Soy medium, espiritista y músico. Y por si acaso, no soy vampiro. Le creí. Los vampiros no salen en fotos.
ADEMAS ESTABA MUY SOLO y retraído del mundo como para serlo. Porque no son las tinieblas ni la muerte en vida lo que motiva la naturaleza del vampiro. Menos la sangre o la morderura artera. Es vivir para siempre. Porque el que vive para siempre ama para siempre.



Sugieron un tratamiento homeopático con ajo. Urgente.
Comentario by LuchinG — Agosto 13, 2009 8:28 am
Para su información… EDWARD CULLEN no tiene “por lo menos 300 años”… Edward Anthony Masen su nombre “humano” nació en 1901 por lo que de existencia tiene 108 años….
Carlisle cullen le convirtió en vampiro en 1918 por lo que como vampiro y como EDWARD CULLEN tiene solo 91 años…
DOCUMENTENSE BIEN ANTES DE ESCRIBIR ALGO… POR FAVOR…
jaime_bedoya Reply:
Agosto 13th, 2009 at 9:05 am
srta cullen, tiene ud razón. era una cifra metafórica, pero inexacta. el propio masen, o mejor dicho cullen, da cuenta de esto. corrección hecha, gracias. pero no se moleste, o la muerdo.
Comentario by Mari Cullen — Agosto 13, 2009 8:35 am
Concuerdo con Mari Cullen en que sería bueno que se documente mejor antes de escribir, por ejemplo, los vampiros de Twilight no vuelan… corren, muerden, escalan pero no vuelan… y Edward Cullen nunca quiso disuadir a Bella para que siga interesada en él, ya que Edward siempre se sintió culpable al saber que Bella lo quería porque se consideraba un monstruo y sentía que no la merecía…
jaime_bedoya Reply:
Agosto 13th, 2009 at 11:00 pm
no vuela: http://twilightwallpapers.blogspot.com/2008/12/edward-bella-flying.html
nunca quiso disuadirla: http://www.youtube.com/watch?v=vSvV1v8SAS0
Comentario by Karina Canales — Agosto 13, 2009 10:19 pm
No se pongan nerviosas (o sino las muerden), que el texto no es sobre Crepúsculo, solo lo menciona como introducción. En fin, a partir del párrafo en el que mencionas al Chíos, el texto es, en mi opinión, genial (como siempre, un final excelente); los tres párrafos anteriores están muy interesantes, no tenía idea acerca del anillo de Bela Lugosi (o de Drácula, vale decir) y los tres primeros párrafos son un simpático inicio (cuando estrenó, por poco me llevan a ver Crepúsculo pero luego de negociar la cambié por Madagascar 2 o Watchmen).
Un preguntilla: ¿el Marcantonio (y sus tacos) aún existen?
Pd: Iba a decir que quizás eres un vampiro y por eso no te gustan las fotos pero luego recordé que ya te han fotografiado antes (aunque, tal vez, ese era tu hombre par).
Saludos
Comentario by Jorge Paz — Agosto 15, 2009 1:30 am
No es por querer caer pesado pero en el párrafo del Chíos has puesto “vamiro” en vez de “vampiro”.
Saludos.
Comentario by Jorge Paz — Agosto 15, 2009 1:37 am
No vuela… son los seres más ágiles y saltan distancias impresionantes y escalan…
Tampoco quiso disuadirla, en la película no se ve claramente ni lo uno ni lo otro (y dímelo a mí que veo el DVD original versión U.S.A. una y otra vez) pero yo estoy haciendo referencia a los libros de la saga, especialmente a los 12 capítulos de “Midnight sun” que es desde el POV de Edward, en donde se relatan muchos más detalles que Bella no percibe en “Twilight”.
Debe ser que las que somos fanáticas de la saga nos damos cuenta de que las cosas más impresionantes de la misma se basan precisamente en los detalles que nos gusta aclararlos cuando no se perciben correctamente. Saludos.
Comentario by Karina Canales — Agosto 15, 2009 2:11 pm
Excelente el post como siempre y que pena que algunos se hayan quedado con nimiedades como las referencias a twilight (¡?). Vivía en Lince por aquellos años y de aquel Centro Comercial Risso de mi infancia y adolescencia hoy no queda nada, sólo pollo broster y música chirriante. Saludos.
Comentario by Martín — Agosto 15, 2009 10:26 pm
¿Puedes, por favor, corregir los errores de tipeo y acentuación?
Comentario by pau — Agosto 16, 2009 10:10 am
Los verdaderos vampiros son los bloggers,a diferencia de los twitteros que pueden postear desde un blackberry a plena luz del día. Los bloggers son pálidos, consumen comida chatarra, no tienen novia, les asusta la vida real, aman el olor ozónico de su PC encendiéndose, viven de visitas y comments, su identidad se esconde tras un avatar, pero no los conocen ni en su esquina.
Y para algunos comentaristas, ¿es que no han aprendido nada de la forma de como escribe Bedoya, entro lo objetivo y la ficción particular, de deliciosos datos inventados, supuestos, interpretados y reales? Comentaristas pelotudos. Fuerza, Bedoya.
Comentario by ybrahim ele — Agosto 16, 2009 6:38 pm
Concuerto totalmente con ybrahim ele.
Estos fans de Crepúsculo, fundamentalistas, se ponen a chillar por imprecisiones absurdas.
Lo paja de este texto, como todo lo que hace Bedoya, es el implacable estilo que lo caracteriza: sarcasmo ilustrado, cachita culta.
Vamos, Bedoya, sigue escribiendo.
Comentario by CB — Agosto 31, 2009 2:45 pm
Me acabo de leer todas tus entradas y porsupesto me encantaron. Que lindo escribes!!!!
Ojala que todo por Lima este bien.
P.d: Paris Abril 2010. Mision Cumplida. JAJA
jaime_bedoya Reply:
Septiembre 5th, 2009 at 2:07 am
valeriana ! bride-to-be ¡ que importa lima, intentaré llegar a territorio amish con regalo que busco hace días. llegará. abrazo al joven y toda la suerte y fortaleza del mundo. kausachum cuzco !
Comentario by Chiquita de 12 años — Septiembre 4, 2009 10:04 pm