Noviembre 18, 2009

El Chifa Feliz

Categoría: Sin categoría jaime_bedoya - 12:51 am

riiiiiiiiiing

CHIFA: HAY ALGO HONDO EN TU BREVE NOMBRE que evoca la mejor nostalgia, ese dulce sabor del pasado no perdido. Cada vez que entro a uno, sea de lujo o de mosca y barrio, parte de mi regresa al irrepetible Chifa Mandarín que existiera alguna vez en la calle Juan de Arona. Tenía el infaltable aviso de neón con tipografía orientalizada, la obligatoria pileta de aterciopelados y ociosos peces naranjas que nadaban sobre un fondo de chapitas semi oxidadas, y un segundo piso destinado a un habitat comestible cada día más escaso de encontrar en establecimientos de ese tipo: el cuartito con cortina plegable. La mesa era redonda, todos se miraban las caras, y el cumpleaños, la buena nota o cualquier pretexto pasable ameritaba la copiosa y simultánea presencia de chaufa, tallarín, chancho con tau sí, camarones rellenos con almendras, todo al centro, y el centro para todos, compartir irrigado por un gentil manantial de insistituible Inca Kola. Con el  añadido y garantizado derecho de dejar las huellas de esa felicidad triplemente impresas en tamarindo, sillao y ostión sobre el temporalmente inmaculado mantel de la mesa en turno. Si así te crían, así aprendes.  Donde antes estaba el Mandarín hoy en día hay un local de la Sunat.

MI HIJA HA DESARROLLADO la extraña costumbre de comer solo el borde del wantán, jamás el relleno. No pregunto porqué, me lo como yo. Pero ya ha incorporado el legado del chifa como vínculo de pertenencia y episodio de dicha masticable. La comida chatarra es para cuando está apurada, o estresada porque le faltan muebles a una mascota virtual que tiene en no se qué página web. El chifa es para cuando reclama sentarse a la mesa, oblicua gentileza para demandarme más tiempo, que se lo debo sabiendo que nunca podré darle todo el que se merece. Así que cuando se presenta, lo exprimimos como el último limón del Africa.

HACE ALGUNOS MESES, en un chifa que ha tenido la desventura de seguir el curso natural de un proceso de incomprensible transmutación que afecta lo noble de esta ciudad, es decir se ha convertido en un tragamonedas, nos enteramos que había un concurso de historias para niños. Tenían que inventarse una historia o cuento, y el mejor de ellos según despistado jurado adulto se haría merecedor a un estupendo juego de colores, plumones, lapiceros y todo aquello para llenar lo blanco. Entonces ella, mordiendo el borde del wantán y revelándome la maniobra la verdad en torno a su origen, dijo inventemos la historia del Chifa Feliz. Ya pues, respondí.

ESTUVIMOS SEMANAS en eso. Llegué a registrarlo por escrito, actualizando cambios y novedades. Pero un olvido imperdonable, el apuro intrascendente que devora los días sin luego dar cuenta de ellos, nos hizo ir abandonando poco a poco ese bienestar invisible, que un día llegó inclusive a desaparecer. Matando el tiempo esta tarde frente a la pantalla, creyendo que así apuraba al verano sin necesidad del alambre de púas del fin de año, encontré lo que había de escrito acerca de esa historia.

El Chifa Feliz

EL CHIFA FELIZ es un chifa al que no importa como llegues, puedes hacerlo hasta mal herido o con un diente a punto de caerse, siempre sales feliz y por eso se llama así. Su secreto no es difícil de descubrir, pues cada quien lo recibe al traspasar sus puertas: es el menú.

EL MENU FUE especialmente hecho por el líder de los chinos más felices de China. Ellos saben que antes que mandato la comida es celebración, lo cual significa que puedes mancharte con ella o llevártela puesta en cara, ropa y pelo. Y como los chinos más felices de China tienen el poder de la sonrisa, aquél se lo han contagiado a los platos que han creado. Eso significa que la comida del Chifa Feliz es mágica. Esta viva.

CADA PLATO ES como un juego. Así que si visitas el Chifa Feliz no vayas ni muy elegante ni muy tieso. Lo que comes lo vives, y lo recordarás para siempre. Aquí está el menú. Come y calla:

TALLARIN SALTADO SALTARIN.- Esta pasta a base de arroz y jebe chino comestible produce grandes rebotes en el niño que lo ingiere. Estos brincos pueden durar entre 4 a 7 días. Resulta un alimento útil para niños que practican básquetbol o necesitan bajar juguetes de estantes muy altos. Su complicación, aunque no mucha, es que su posterior digestión genera una caca también rebotadora. Ir al baño se vuelve un poco más complicado de lo normal, pero también muy divertido. Se recomienda no prolongar los juegos con la caca rebotadora más allá de los tres días, ni intentar maniobras arriesgadas sin la debida supervisión. Cumplidos los tres días el rebote pierde sus poderes y la caca vuelve a ser caca. Hay que limpiarla.

SOPA WANTAN CATAMARAN.- Consomé que a la doceava cucharada ingerida transporta al niño(a) a  a bordo de un barco catamarán que navega sobre un océano de sopa. Hay cañitas extra largas a ambos dos lados de la cubierta para ir bebiendo la comida. Los que ya estén llenos o detesten la sopa pueden usar redes y cañas de pescar para pescar tallarines, trozos de pollo, verduras y todo lo que se encuentra en una sopa wantán. Los propios wantanes, en caso de una accidental caída al mar de sopa, pueden ser utilizados como flotadores mientras llega ayuda profesional.

ARROZ HOLA Y CHAUFA.- Reinvindicando en que consiste lo especial del arroz chaufa especial, este plato tiene funciones propias de la telefonía. Gracias a una cuchara dotada de teclado alfanumérico y tecnología incorporada en el fondo del tazón, el alimento opera igual que un teléfono celular. Tres masticaciones seguidas obtienen linea. Luego se marca en la cuchara el numero al que se quiera llamar y se consigue una conversación telefónica de calidad bastante aceptable para una porción de arroz, que dura lo que dura en ser comido. Es mala educación hablar con la boca llena, asi que mientras uno mastica es mejor escuchar lo que la otra persona tiene que decir. Si se pide el Arroz Hola y Chaufa Extra Especial tambien se pueden recibir llamadas. En breve se habilitará el servicio de mensajes de texto vía la cebollita china.

NABO VIVO ESCULPIDO.- Se trata del conocido nabo ornamental tallado con alguna forma artística, solo que este viene dotado de vida real. Por ejemplo si se trata de un cisne o un conejito este se materializa en la mesa apenas la cuenta haya sido cancelada. Si la propina es justa y generosa, el niño se puede llevar el animalito a casa. En algunos casos lo mejor es ser prudente con la propina porque el nabo puede tener forma de tigre o pulpo gigante. Han habido algunos accidentes al respecto.

PATO A LA LAGUNA DEL PAIS ESPUMA.- Plato hecho con hongos especiales que durante dos horas y cuarenta y cinco minutos (tiempo promedio de un almuerzo familiar dominical si es que no hay peleas en la mesa) hacen que todo lo que esté alrededor de ese plato, empezando por quien lo coma, se convierta en una sustancia tipo espuma, de una densidad intermedia entre el moco y la plastilina. El almuerzo puede ser muy divertido pues se pueden estirar narices varios metros sin dolor, reducir una silla al tamaño de un vaso, e invertir la perspectiva de la cosas según se le pueda ocurrir a un menor de edad un domingo por la tarde. Pasadas las dos horas de la ingesta todo vuelve a la normalidad, asi que no hay que preocuparse si se abandona el chifa con una pierna más larga que la otra. Arrástrela hasta su vehículo, en el camino se arregla sola.

TE JAZMIN AYUDIN.- la bebida perfecta luego de un agitado almuerzo en el Chifa Feliz. Como resulta probable que el niño haya almorzado navegando en sopa, dando saltos enormes huyendo de caca ajena o hablando telefónicamente por arroz, es previsible que acabe el día despeinado, resinoso y bastante sucio. El Té Jazmín Ayudín logra, con solo beber un par de tazas, que quien lo tome quede inmediatamente limpio y peinado. Si se toma con azúcar además incorpora un leve aroma a Colonia Coquito detrás de las ojeras. Pero atención: solo funciona en niños. Los adultos ya están bastante grandes como para pensar que así nomás se arreglan las cosas.

DURANTE EL TIEMPO QUE estuvimos inventándolo, el Chifa Feliz nos daba risa. Ahora imagino que ya no sería tanta. La última vez que nos reímos hasta el dolor de barriga, la Coca Cola se le salía por la nariz, fue la semana pasada cuando nos perdimos buscando la casa de una amiga suya con la poca ayuda de un localizador satelital que se volvió loco. No era  nada particularmente humorístico, pero nos dió una risa incontrolable, de aquellas que descubren puentes y conexiones secretas, pero imperecederas, entre las personas. Nunca sabes cuándo pueden aparecer. Por eso, por si acaso, la historia del Chifa Feliz la borré para siempre de donde había quedado olvidada y la copié acá.

Noviembre 16, 2009

Go with the Flow

Categoría: Sin categoría jaime_bedoya - 12:50 am

LA TRISTEZA ATONTA. La ciencia lo ha podido comprobar hace unos años. Actuar bajo el manto de la bobería generalmente suele llevar a tomar malas decisiones. Y una elección equivocada nunca viene sola. Goza de la capacidad de atraer y generar equívocos de la misma endeble calidad, secuencia entrampada en la llamada Paradoja de San Petersburgo: el valor esperado de una decisión tomada es, normalmente, errónea. Es lo normal.

TOMAR CONCIENCIA de encontrarse inmerso en esta desafortunada sucesión de errores, bajo la sumada cuota de presión y estrés por decidir sobre ellas, puede llevar a dos actitudes. La primera es torturarse indefinidamente bajo el inútil castigo del hubiera. El regresar una y mil veces a un momento crucial imaginario e imposible de modificar, en el cual se instala la fantasía inmóvil de la corrección retroactiva, el hubiera. Esta película es esencial al respecto. A Don Hubiera lo mataron a bacenicazos en la cabeza, repetía mi abuela entre todas las cosas sabias que decía. La mayoría eran sobre las mujeres y sobre Chile.

LA SEGUNDA ACTITUD es interrumpir  el desvarío serial para, apreciando el arte de detenerse, saber decidir tal como se decide un poema. Así lo hizo Robert Frost:

Debo estar diciendo esto con un suspiro
de aquí a la eternidad:
dos caminos se bifurcaban en un bosque y yo,
Yo tomé
el menos transitado,
y eso hizo toda la diferencia.

MATAR LA PENA antes de decidir nada. No hay mejor Racumín para ella que recurrir a los que nos hace feliz. Si es el fango, a revolcarse en él. Si es el dinero, a hipotecarse a el; por hablar de dos atajos congestionados y sin semáforo, pero de tránsito masivo. Bienventurados los de felicidad fácil.

PERO SI ES MAS difícil, pues a galeras a remar. El camino menos transitado, sin duda, siempre parece el menos seguro. Se anticipa como más complicado y menos fácil que aquél por donde todos van sonriendo y sin pestañear. Al que le cueste, pues que no lo haga (por eso es menos transitado).

¿QUE TE HACE FELIZ? Que recuerde, nadie me lo ha preguntado. En todo caso Bruce Lee ya conocía la respuesta: saber fluir. Sintonizar con los cambios, sean buenos o malos, y hacer de la vida una navegación certera en todo tipo de clima. Lo debo haber olvidado últimamente. Por eso tenia que hacer tres cosas.

UNO: DESTAPAR LA URAL. La noble máquina rusa aquejaba el descuido de meses de invierno olvidada, sin arrancar ni moverse, su razón de ser. El herrumbre de la ingratitud se adhería a sus fierros. Esa matrona soviética, tosca, pesada y caderona como pocas, fluye como una libélula entre el mierdoso tráfico de Lima. Y cuando no fluye, abolla y salva huesos.

DOS: METER EL TABLON al agua. Nueve punto ocho pies de espuma plástica forrada en resina y cubierta de pigmento rojo, una sola quilla, como antaño. Otra víctima del invierno y la dejadez, aún húmeda de pura nostalgia marina. Chúcara y malhumorada al comienzo, renegaba en vano contra la espuma. Luego, ya en su sitio, se dedicó a hacer aquello para lo que existe: bailar lentamente con la ola, jamás pelear con ella, según lección del maestro Joel Tudor.

TRES: VOLVER A ACHO. Para obviando todo lo que de insoportable tiene y ostenta lo peor que tiene el arte del toreo, su público, buscar un efímero e irrepetible gozo de la fluidez última, aquella frente a la muerte. Un joven torero huancaíno araño muy de cerca ese estado. Y todo se alineó solo.

Porque fui a la plaza por eso y encontré más. Te vi.

 

Noviembre 10, 2009

Breve Manual Para Pedir Perdón

Categoría: Sin categoría jaime_bedoya - 2:29 am
(Sin ninguna garant�a de éxito)

(Sin ninguna garantía de éxito)

PRIMERO, LA MUSICA adecuada.

SI USTED ES UN SER HUMANO normal, bípedo, sin plumas y dotado de la nunca desaprovechada oportunidad de ser un imbécil, es naturalmente previsible que en más de una oportunidad, y mientras menos mejor, cometa el rastrero crimen de ofender a alguien.

De todas las ofensas posibles,  y el menú es tan generoso como la estupidez en manifestarse, pocas peores que la del insulto encurtido en ira. Un pecado capital. Si sueltas un golpe te pueden responder más fuerte. Pero la palabra dicha no hay cómo regresarla al pantano de donde nunca debió haber salido.

EL QUE PIENSA RECIEN DESPUES de haber abierto la boca, se arrepentirá toda la vida.

Y ENTONCES TOCA LO QUE TOCA. Una vez expectorada la bilis, la conciencia - ¿dónde estás cuando te necesito? - reaparece de pronto, pero tarde, como diciendo ¿qué me perdí? mientras se sube la bragueta. Y lo que revela no es nada agradable. El insulto, lejos de perjudicar a quien se le destina, ensucia al que lo profiere. Y esa mancha no sale con nada. Sin embargo, eso no es excusa para no bañarse por una cuestión básica de higiene simbólica. Ese trapo que hay que pasarse por la cara se llama pedir perdón.

ESTE BREVE MANUAL podría ser visto como una ducha Ovni. O como un waipe húmedo por lo menos. Ha sido elaborado en base a completísima base de datos que afortunadamente para usted, otros tuvieron la  infeliz torpeza de recoger. Y viene a pelo justo ahora que lamentablemente se están dando en simultáneo una serie de desavenencias sentimentales. Leálo, cúmplalo, y no espere nada. Así es este negocio.

1) EL PERDON NO SE PIDE. El perdón se da. Y en el mejor de los casos se recibe. Tener que solicitarlo es parte de la suciedad en la que uno mismo se revolcó. Es una humillación necesaria e impostergable, pero débil y mamarrachienta. Eso no signifca que deba pasarse por alto, atención, pero no espere respuesta alguna. No la merece. Acaso solo el evil eye. El lado virtuoso de esta situación reposa en el lado contrario. Perdonar es un don antes que un requerimiento. Y como todo don, hace mejor a quien lo confiere. No se levante. Siga en el suelo un buen rato.

2) LAS EXCUSAS NO SIRVEN. Olvídese. Ni se le ocurra. El síndrome de mi perrito se comió mi tarea es trágico cuando hay alguien herido de por medio. La cobardía solo agrega subestimación al agravio, convirtiendo lo que pretende ser en una salida en arenas movedizas. Nadie abrió la boca por usted. Por el contrario, mientras más rápido el arrepentimiento, mayores la posibilidades de que usted - poor devil - tenga un rastro de honestidad en lo que dice.

3) DIGALO CON FLORES. Una pertinente y acomodaticia frase anónima de tarjeta Hallmark apela de manera intersante a la infaltable temática floral. Dice así: El perdón es como el olor de la violeta luego de ser chancada por un zapato. Que bonito. Pero el perfume de la nobleza cuesta el picadillo de un corazón. Crimen en el que usted fue el carnicero. Mande flores si quiere. Pero tenga en cuenta que hasta los muertos las reciben, y a montones. Hasta ahora ninguno ha resucitado por ellas.

4) ORDENE SUS AFECTOS. Esto debería estar un poco más arriba en la lista, pero la verdad es que recién se me ocurre. Si usted sabe lo que quiere, lo que hace y lo que no hace, respete eso. La manera más fácil de dejarse llevar por la rabia (y de ahí al insulto) es perder la brújula afectiva. Si otros no la entienden, eso es laberinto ajeno, no suyo. Usted siga su ruta. No caiga en trampas. No escuche interpretaciones gratuitas. Los chinos tiene cinco puntos cardinales: norte, sur, este, oeste. El quinto es donde uno mismo está parado. Al momento en que usted desconfié de es gps interno, caerá en la letrina del rencor, el desprecio, el maltrato. Toda la cochinada junta y revuelta a punto de degradarlo.

5) APRENDA DE LOS QUE SABEN. John Lennon, alguien mejor que tú y que yo, le pidió disculpas cantadas a Yoko por hacerla llorar. El gnomo irlandés Bono, caserito ya de este http, pulió el pentagrama para disculparse ante su esposa (el sacolargo la tuvo que poner hasta en el video clip) por no acompañarla en su cumpleaños. Este papanatas canadiense se hizo rico elaborando una balada lastimera sin ni siquiera una historia triste detrás de ella, pero que en las correctas condiciones sico atmosféricas ayuda considerablemente al más imperdonable. Y el genio guatemalteco - nunca pensé llegar a decir eso último y desde ya pido perdón hincado de rodillas - ha interpretado a cabalidad el desprendimiento personal de quien esté dispuesto a hacer lo imposible por la indulgencia de una nueva oportunidad.

PERO NADIE, nadie, como la agrupación dominicana que lleva por escueto nombre Negros (no precisan mas: su música funciona) ha compuesto una canción donde de alguna manera se explica - no se justifica - el origen del no pensado proceso vomitivo que acaba arruinando todo. Prestar atención a la letra desde el minuto 1.00 hasta el 1.25. Ahí está todo dicho.

(Otro ejemplo contundente aquí y otro heavy acá. Se aceptan sugerencias)

6) HAY ALGUIEN QUE NUNCA PERDONA. Y no me refiero al ofendido. Porque finalmente para el agredido concederle la gracia de olvidar su estupidez al otro será el puente que lo reconcilie consigo mismo. El que nunca se perdonará, si tiene sangre en las venas, será el que soltó el veneno. Asi que no espere autocompasión, no llega.

Espérela sentado si quiere, no llega. Lo único que llega es una sola y misma palabra.

Noviembre 7, 2009

Elévate, Man (II)

Categoría: Sin categoría jaime_bedoya - 1:53 am

(para naf y rha, vida y sangre)

ATRAVESE EL TUNEL del parqueo bajo el Ovalo Gutierrez hacia el Chilis sobre mis Elévate Shoes. La inspiración se la debo al memorable swing con que John Travolta comienza Saturday Night Fever. Presentaban un nuevo celular - ya  para qué tantos, si todo es para decir las mismas cojudeces- y mis siete centímetros ficticios como que no interesaban a nadie. Especialmente a mi. Mis angustias eran otras, ajenas al interés público así que no pregunten, y más fascinado estaba en la experiencia de caminar sobre el dispositivo secreto que sobre otra cosa. Se trata de una cuña, imagino de dunlopillo o de otro material de tecnología punta que solo tiene la Nasa, como no, que obliga a que uno camine casi en puntas de pie. Ahí están tus siete centímetros. Osea un tercio de una virilidad bien dispuesta.

LA PROVERBIAL HORA peruana es un tema con el cual hay que tener un límite. El mío fue de tres vodkas con naranja. Los colegas estaban muy divertidos con el sorteo de un celular que no iban a ganar. Yo solo quería erguirme, dejar notar mi elevación, ponerme por encima de los apremios que no puedo mencionar. Lo que Roni, my brother from another mother, me estuvo repitiendo durante más de un mes: se grande. Lo tomé al pie de la letra. Seré. La caminadita Travolta me condujo hacia mi automóvil dispuesto a violentar, a mucha honra, ese musulmán límite de consumo alcohólico al manejar. Orgullosamente diles que es por ti.

EL SIGUIENTE COCTEL ERA MAS extraño aún. Lo que no hizo sino confirmar las bondades intuitivas que guardo y cultivo hacia el ermitañismo. O mejor dicho, la felicidad doméstica. Ver tele hasta el atontamiento con la compañìa indicada (estado de gracia que encontrara su máxima expresión en un viaje a Trujillo donde, otro día lo explico, como unas siete personas reímos sin parar en una habitación del hotel El Golf gozando y sufriendo la historia del hombre más gordo del mundo, y encima enamorado. Como si con ser el más gordo del mundo no bastara).

Y ERA EXTRAÑO ESE COCTEL porque desfilaban venados y papanoeles, chiquiviejas y periodistas ampulosos (provocaba volver con la tegen del Chilis), y especialmente por que el desconcierto que me invadía aumentaba proporcionalmente a la ingesta de whisky al que me sometía. Quería entender algo que no podía entender. Y la única persona que podía explicármelo no sabía hacerlo. Ahí es cuando uno cae en el viejo truco de la dipsomanía. Los siete centímetros eran, una vez más, intrascendentes. No necesitaba altura, sino como decía Roni (ya van dos menciones con esta, así que no jod), grandeza. Un concepto completamente diferente.

PERO NO EXISTE DOLOR EN VANO. No existe, tengan fé. El fluir natural de las cosas, JJ Walker puso su granito de arena al respecto, me llevó donde tenía que llegar. A la barra de la Gloria. Uno de las últimas barras dignas de tal nombre que en esta ciudad quedan. Ahí me encontré con querido amigo que colaboró en este lento pero bienvenido proceso de humanización que me aqueja. Y hablando con el, recordando un amor suyo que el decía haber perdido y yo que no, en el amor nunca se pierde, solo se gana, y si pierdes es porque nunca quisiste,  fue que levantando la mirada -sin esfuerzo alguno- encontré de la manera más sencilla y sin esfuerzo la respuesta lo que no me dejaba dormir hacía semanas. La verdad os hará libre. Elévate Shoes más alto. La Gloria más ebrio, pero más sabio. La liberación había llegado sola.

ENTRAR EN DETALLES NO serviría de nada. Pero si valdría la pena apuntar algunos errores de cálculo. La primera sensación que dejó el alivio, hay que admitirlo, fue cercana a la arrogancia. Dejarse llevar por el dispositivo secreto y tontamente sentirse milímetros por encima de los demás. El famoso yo lo sabía, yo no haría algo así, yo soy mejor que eso, etc. Pero la sonsera egoísta duro lo que duran dos peces de hielo en un guiski on the rocks, Es decir elévate, man. La altura sirvió, ya era hora, para tener perspectiva. Recuperar la calma y definir sin sobresaltos las conviccciones. Y estas solo habían crecido, libres y gozosas, sin rastro de dolor. No hay corazón malo, podrá estar confundido, pero no malo. Un espontáneo campo de girasoles que nadie salvo los que llevaran Elévate Shoes podían ver, brotó suavemente entre las mesas del restaurante como para que una Heidi corriera entre ellos lejos del miedo y la desconfianza prefabricada. Velarde, era hermoso.

COGI UNA de las flores, y como aquella primera vez en Pachacamac, imaginé que la entregaba diciendo creo en ti.

No te asustes. No hace daño. Se llama certeza.

Noviembre 3, 2009

Elévate, Man (I)

Categoría: Sin categoría jaime_bedoya - 8:43 pm

 

 TODO EN LES INVALIDES IMPRESIONA. El complejo arquitectónico mandado construir en París por el rey Luis XIV en 1670 para albergar a los militares heridos en servicio de la patria, es una fastuosa demostración de las proporciones de un imperio. Asi agradece la nación a los que con su sangre extendieron los alcances de la civilización francófona, el champagne y los gasterópodos en mantequilla y ajo. Es un abuso, pero vienen a la memoria los ex combatientes de la guerra con el Ecuador, la que ganamos, que cada tanto reclaman que les ayuden a pagar el agua.

PERO SI ALGO INTERRUMPE el aliento al recorrer el lugar es confrontar la tumba de Napoleón Bonaparte. Tuvieron que cavar durante años debajo del domo principal de la capilla de San Luis, destinada a recibir despojos de la realeza, para habilitar un ambiente circular donde acoger al Emperador. Su féretro, hecho de piedra roja traída de Rusia, reposa sobre una base de granito verde. En torno a él, rodeando el monumento funerario, están talladas en el suelo pétreo los nombres de sus grandes campañas, que apuntan hacia el cielo, retándolo: Rivoli, Marengo, Austerlitz, Friedland, Wagram, Moscova, Pyramides. Es como si él y toda su historia estuvieran capturadas en mármol.

EXACERBA LA IMPRESIÓN saber que antes de reposar ahí el cuerpo de Napoleón estuvo sepultado en una humilde y solitaria colina de la isla de Santa Elena, donde murió en 1821 al cabo de dieciseis años de ese segundo exilio. Esa tumba agreste tenía como simple y única compañía un sauce llorón. Tuvieron que pasar más de veinte años para que Francia se reconciliara con el monarca y el rey Luis Felipe ordenara la repatriación de sus restos en un episodio que históricamente se conoce como El Regreso de las Cenizas. Las descripciones de la exhumación, el largo retorno en barco con capilla ardiente a bordo, la llegada a París y el desfile de la caravana mortuoria napoleónica con cientos de personas paralizadas en las calles, observando desde techos y llorando de emoción, obligan reverencia al estar frente a tan evocadora arquitectura fúnebre. Adentro habrá polvo, pero  polvo eterno.

PERO LO AUN MAS ESTREMECEDOR de tamaña honra arquitectónica, y de la singular significancia en la historia de la humanidad de quien reposa en ella, es que el homenaje y la trascendencia tiene como protagonista a un hombre que en vida apenas medía 1. 68 mts. Es decir apenas cuatro dedos más que Alejandro Toledo. Aquí es donde entra a tallar el tema de Elévate Shoes.

HAY DIVERSAS MANERAS DE medir el tamaño de un hombre. Inversiones Belaotxaga, auto sindicados inventores del dispositivo secreto de Elévate Shoes, recurre a la más elemental forma de hacerlo: registrando la distancia que hay del suelo a la tapa del cráneo. Ahí es donde tocan un nervio.

DESDE LAS PRIMERAS CRONICAS de la conquista, donde se refieren a la pilgricia anatómica andina, hasta llegar a íconos tanto deportivos como culturales de la idiosincracia nacional, la modestia de la extensión que nos separa del piso ha sido un trauma tácito. Sin embargo, acomplejado seríe pensar que se trata de una problemática estrictamente local. Elévate Shoes no tiene reparos en sacar del closet a chatos notables que, según ellos, usan zapatos con dispositivos secretos para crecer. Tom Cruise, Silvio Berluskony y Nicholas Sarkozy serían tres de ellos. Me permito incluir personalmente al gnomo irlandés Bono, líder de U2, a quien bien le haría recibir un brochure de Belaotaxa. En ese sentido Elévate Shoes no ha descubierto un problema. Lo que ha hecho es generado una solución.

SON MEMORABLES, POR NO DECIR CLASICOS, los ya conocidos comerciales de Elévate Shoes. Haciendo gala de fino humor y cruda honestidad al tratar temas de densa complejidad sicológica, lograron calar indoloramente en el imaginario nacional a pesar de lo álgido de la temática: el drama de ser chato. Cómo olvidar aquél raciocinio, intercalado hábilmente en esos mensajes, según el cual 1 cm más de estatura equivalen a 5 mil dólares más al año en los ingresos. Convincente. Pero una vez más, elévandose sobre sí mismos si fuera posible, han roto esquemas con una nueva estrategia comunicacional y una concienzuda política de satisfacción total del cliente.  Prepare su billetera.

EMPIEZA POR UNA POLITICA propositiva y ajena a la discriminación, ofreciendo la posibilidad de comprar calzado con dispositivo secreto en un solo zapato, para aquellos víctimas de dismetría, el duro padecimiento de una pierna más larga que la otra. Yendo aún más allá, entendiendo el pudor y la timidez que puede rodear la existencia de un retaco, ofrecen llevar los zapatos a domicilio en una caja anónima donde por ningún lugar se hace referencia que se trata de calzado para gente pequeña, pasando con una caja que lleva dentro una pistola o cualquier electrodoméstico. Y reforzando la baja auto estima y repetidos cuadros de abuso de los que pueden ser víctimas aquellos por debajo del metro sesenta, ofrecen ahora la categoría del Mini Gym Shoe, que “además de ahumentar la estatura, tiene la puntera y plantilla de acero, lo que permite dar golpes con el pie con una fuerza demoledora” (sic).  Habían logrado capturar mi atención. 

Estaba leyendo sobre Napoleón e inadvertidamente imaginaba que hubiera pasado en Waterloo de haber contado entonces Bonaparte con un par de Elévates, modelo Mini Gym.

Pero lo que hizo percatarme que este calzado prodigioso era también para mi, (ningún gigante, pero si no me peino puedo llegar al 1.80), fue la aparición en la pantalla de las Chicas Elévate Shoes.

SON CINCO Y USAN MINIFALDAS plateadas. Su mensaje es claro y directo, y es deber del varón peruano escucharlo. Al comienzo me incliné por Maria Greta (1. 71), pues decía que ”odia la irresponsabilidad y la cobardía”. De acuerdo. Pero fué Susy (1.77) quien me abrió los ojos con su confesión de que  ”le atraen los hombres que se vean altos, la creatividad, la decisión y los museos”. Me encantan los museos, crear y decidir. Susy, entendí el mensaje.

TENIA UNA TIENDA de Elévate Shoes cerca a mi trabajo. Estaba a pocos metros de estar 7 centímetros más cerca del cielo. Y al día siguiente, invitaciones a dos eventos sociales donde podría poner a prueba mi recién elongada existencia. No hay como una vida emocionante.

(Continuará…)

Noviembre 1, 2009

Rendición Incondicional

Categoría: Sin categoría jaime_bedoya - 8:54 pm

LOS MEJORES FAVORES son los que llegan sin ser pedidos. Son escasos, y por eso preciosos. Decisiones ajenas a todo cálculo, de aquellas impostergables, acabaron dejándome varado en un hotel de carretera norteamericana. Un lugar acogedor aún para la mas oscura soledad. Pero alejado de la mano amiga de la civilización. Ni un 7 Eleven a tiro de piedra. Necesitaba un auto. Era domingo y estaba a 80 kilómetros del aeropuerto desde donde recién el lunes podría intentar regresar con el mismo ánimo con el que llegué a este lugar. Bueno, con regresar sería suficiente.

EL OBESO ANTIPATICO de la recepción confirmó que por ahí no pasaban taxis. Siendo domingo solo podría alquilar un auto en el aeropuerto local, a media hora de ahí. Podía llamar un taxi, que si llegaba, lo hacía en una hora. Es decir después de la hora del check out y por lo tanto tendría que pagar un día más de hotel en el sobaco del mundo. Le di al obeso una expectativa de vida de dos años y medio. Se la di en silencio. Pero debe haberme leído la mirada.

¿Quién necesita ir al aeropuerto?, dijo una voz que salía de la oficina detrás de la recepción. Era un señor mayor, el biotipo Mr Maggo le vendría bien, que apenas hizo su aparición incomodó notoriamente al obeso a dos años y pico de la muerte.

- Yo no tengo nada que hacer, dijo, yo lo llevo.

- ¿Seguro?, es domingo…

- Mejor. Lindo día para pasear, añadió mientras salía haciendo tintinear las llaves del auto como una campañilla. Era la señal para que lo siguiera.

DADA MI EDAD DESCARTE un posible intento de pedofilia. Dada la suya, cualquier crimen de índole sexual. Sencillamente quería hacerme un favor.  De eso teminó de convencerme su auto, un viejo Honda Accord sin aire acondicionado y con olor a perro. Me dijo que su nombre era Bob, natural de Chicago, que era el dueño del hotel donde me estaba hospedando y que desde que había escuchado el tono de mi voz se había dado cuenta que tenía un problema. Era rabino y decía haber aprendido a leer los ánimos de las personas en sus voces. Pero que no me preocupara. No teníamos que hablar de eso. Me habló un rato del obeso antipático, su hijo político que estaba harto de mantener. Y me habló un rato aún más largo de cómo había llegado ahí.

HABIA VIVIDO TODA SU VIDA  en Nueva York. Era ingeniero electrónico y sus últimos años de ejercicio profesional activo habían coincidido con el boom teconológico. Se jubiló con algo de dinero y harto de vivir empujado y empujándose con la gente, gesto cultural además si eres judío y algo impulsivo, decía, decidió irse en busca de parajes más calmos. Recorrió todo Florida. Luego de Nueva York Miami le pareció vulgar, Key West claustrofóbico y Pompano Beach peligroso. Hasta que llegó aquí. Las playas mas hermosas del estado. Puestas de sol perfectas 364 días al año. Y una calidad de vida inédita. Pagó 70 mil dólares por una vieja quinta y terreno donde hoy estaba su hotel. No sabía absolutamente nada sobre hotelería, decía. Salvo la célebre recomendación del magnate hotelero Conrad Hilton, creador de lo que come Paris: la cortina debe estar dentro de la tina al ducharse.

ALGUNOS MILLONARIOS habían llegado antes a esa ciudad, en los años veinte, buscando también la  tranquilidad que ni su dinero les permitía en la gran ciudad. Uno de ellos había sido John Ringling, el fundador del circo Ringling & Barnum & Bailey, buscando donde - además de guardar sus animales- establecer su hogar lejos de las muchedumbres. Antes de eso los tenía en Nueva York, donde mantener con calefacción las carpas de leones y elefantes le costaba entonces una pequeña fortuna en carbón. Y finalmente precisaba de un lugar lo suficientemente grande, un museo ni más ni menos, donde atesorar lo que había acumulado con los dólares de cada hombre. mujer y niño que había pisado alguna vez una de sus carpas. Ringling tenía una millonaria colección de  obras de arte barroca. Como decía su socio P. T. Barnum, cada minuto nace un mamón.

PERO BASTA DE HABLAR de dinero, dijo el sanmaritano nonagenario, sobreparando al lado de un parque frente al mar. No es el dinero lo que mueve una vida, me dijo mirándome fijamente a los ojos. El dinero va y viene, por eso hiciero redondas la monedas. La crisis se ha tirado al suelo muchos proyectos de hoteles y centros comerciales, uno justamente al lado de mi hotel. ¿Sabes cuál fue la última oferta que me hicieron por ese hotel? Vino un sujeto sudoroso, de anillos de oro en la mano y un puro en la boca, diciendo te doy cinco millones de dólares. Le dije no. Me miró, botó el humo del puro y me dijo te doy siete millones de dólares, mientras sacaba una chequera y empezaba a llenar un cheque. Le dije no.

- ¿No le gustarían siete millones de dólares?, pregunté.

- Claro que si ¡ Pero no puede mover una vida ¡

Lo que tenía que mover era el auto. Cosa que me di cuenta no iba a suceder hasta que no terminara de decirme lo que estaba a punto de decirme. Seguí la corriente.

- ¿ Qué es lo que mueve una vida entonces?, solté finalmente la esperada pregunta.

- ¡ ESO!, dijo levantando un brazo para señalar una estatua que se levantaba en la curva siguiente. Era una reproducción de la famosa foto de Life de un marinero besando a una enfermera en Times Square el 14 de agosto de 1945. El día del fin de la guerra. El día de la Rendición Incondicional. Si no has querido, no has vivido, decía mirando la estatua, tosca y carismática al mismo tiempo. Tal como un accidente de tránsito, era imposible dejar de  verla.

FINALMENTE REINICIO la marcha. La estatua se había hecho para celebrar los 50 años del fin de la guerra, y había llegado ahí de visita. Los críticos de arte la odiaban. Pero la gente la adoraba. Lograron que se quedara, convirtiéndose en un centro de peregrinación para novios, enamorados e ilusionados, especialmente al atardecer, al mejor estilo del odioso Parque del Amor. La foto original la hizo un judío, ¿sabías eso, no? , dijo con una sonrisa orgullosa.

ALFRED EISENSTAEDT corría por Times Square ese día de 1945 cargando su Leica. La gente saltaba y celebraba la claudicación japonesa, alegría que había tenido un costo macabro. Así se cruzó con un marinero que iba besuqueando a todo lo que se le cruzara en el camino. Una abuela y otro marinero incluídos. De pronto con el rabillo del ojo notó una masa blanca fundiéndose con el eufórico en cuestión. Instintivamente cogió su cámara y disparó. Llegó a apuntar los datos de la pareja. Pero nunca se encontró el nombre de ninguno de los dos. Recién en 1980 la enfermera, ya con 86 años a cuestas, decidió aceptar que ella era la de la foto. Se llamaba Edith Shain, y si no lo había hecho antes era porque le daba verguenza. Veinte caballeros reclamaron ser el marinero de la foto. Pero la verdadera identidad del retratado no se pudo probar defintivamente nunca.

LLEGAMOS FINALMENTE a la sección de alquiler de autos del aeropuerto. Abrí la puerta y me cogió del brazo. Parece que sí habría asalto sexual, y que sería algo engorroso. Aunque no. Le faltaba explicar porqué no había aceptado los siete millones de dólares. Escucha lo que te voy a decir, que tal vez te sirva toda la vida. O alguna vez en la vida, y será suficiente. Los sentidos del hombre reclaman varias mujeres. El orgullo y la vanidad, todas la que sean posibles. Pero el corazón del hombre reclama una sola mujer. Eso es lo que yo llamo la Rendición Incondicional. Al hotel que has conocido llegué con mi mujer para disfrutar juntos nuestra vejez en un lugar que nos pareció el paraíso. Ella enfermó de cáncer, y durante meses la llevaba todas las tardes a que viera le puesta de sol. Eso la ilusionaba hasta el día siguiente. Hasta que no hubo un día siguiente. Ella murió ahi mismo. Jamás venderé ese lugar.

Parecía a punto de llorar. Pero sonrío y me estrechó la mano diciendo ríndete y serás feliz.

LOS NAVEGADORES GPS que ahora vienen en los autos alquilados anulan automáticamente la calidad de forastero. Valiéndome de eso volví al hotel antes de emprender el manejo dehora y pico. Pregunte por Bob y no estaba. Un joven hindú estaba a cargo de la recepción. A manera de agradecimiento le quería dejar una cajita de mini Cohibas que había llevado pensando que tendría la oportunidad de fumar frente al mar.

- Bob no fuma. Me los va a dar a mi, dijo el hindú.

- Muy bien. Se los das primero de mi parte y luego que él te los dé.

- Igual me los va a dar a mi, insistió.

Cuando dijo eso le quité la caja, la abrí y me quedé con un habano antes de devolvérsela. Toda tuya. El auto alquilado era un convertible. Ahora que han quebrado las compañìas de auto americanas están muy baratos. El beso de la Rendición Incondicional se veía majestuoso sobre mi cabeza cuando pasé junto a él.

Octubre 26, 2009

Sarasota

Categoría: Sin categoría jaime_bedoya - 3:13 pm

(Para Valeria y Dan, con más azúcar que sal)

UNA CULEBRA NEGRA se cruza explícitamente en mi camino el primer día que piso una playa de la costa oeste de Florida.  Saca la lengua mientras se arrastra. Pregunta: ¿Existen las señales o uno le inventa significado a lo anecdótico? Un encuentro casual en un aeropuerto puede desencadenar la siempre dulce ilusión de un romance, ojalá real. O puede acabar haciendo que uno recorra una carretera norteamericana llevando sobre las rodillas, bajo riesgo de trombosis tras horas de vuelo, una torta traída desde Lima para una boda en tierras americanas. El segundo caso es el mío. Es mi señal. Lo dulce de la vida cuestra trabajo.

LA BODA ES BAJO LA FE cristiana. Poco sé de ese credo salvo de su elección por estar más cerca a Cristo que al vaticano. No es difícil coincidir en eso. Pero el significado de uno de los ritos de la boda llama mi atención. Cada novio debe esparcir sal antes de aceptar al otro como compañero de vida. ¿Para qué?, pregunto esperando una respuesta tradicional. Pero no. Se hace eso para que ambos entiendan en qué se están comprometiendo: si llegara el día que quisieran disolver esa unión, antes tendrían que recoger cada granito de sal tirado al suelo. (En Lima la gente contratarían abogados en ternos Boss para recoger sal en cuatro patas). Si lo dulce cuesta trabajo, lo salado lo exige.

IR DE COMPRAS EN EEUU es un rito funcional para un varón extranjero. Busca algo, lo encuentra, favorece el mejor precio, se lo lleva y listo el pollo. Pero para una mujer supone la activación de una serie de complicados procesos sicológicos y existenciales que llegan hasta arañar la abstracción matemática: el Vacío Infinito. ¿Cuántas carteras, zapatos, accesorios, etc, necesita una mujer para no sentir más la pulsión de la compra? No hay respuesta. Lo que hay, ahora que estoy en la playa, es un niño en la orilla tratando de hacer un hueco en la arena mojada. Mientras mas cava, más rápido el hueco se vuelve a llenar. No sabe que debe esperar a que la arena se seque primero. Análogamente, adquirir cosas compulsivamente esconde -muy poco alivia- la carencia previa de un terreno interior estable. Es un típico y común error de cálculo que a todos nos sucede. Confundir lo que uno quiere con lo que uno necesita. Necesitaba un libro de Anthony Bourdain, acabé comprando tres versiones distintas del mismo. Las compras terminaron comprándome.

LA CRISIS ECONOMICA se hace más visible en ciudades pequeñas de los EEUU. Se repiten las historias sobre días ajustados y de estrecheces. Pero estas historias siempre vienen acompañadas de paralelos relatos de solidaridad y apoyo. La familia es la que siempre está ahí. Es la red de seguridad que evita el contrasuelazo final al caer. Pero como la red siempre está ahí es fácil darla por segura. Bajar las manos y dejar que otros se encarguen de tensarla. Pero así no funciona. Se trata de una protección hecha de personas, no cosas. Y hay una regla básica de la vida bien vivida escrita en alguna parte: usa las cosas, quiere a la personas. Nunca al revés.

ES DIFICIL SABER lo que uno deja en un lugar donde estuvo. Eso lo saben quienes se quedan ahí.  Más fácil saber es lo que se lleva uno consigo. Si en el counter del aeropuerto de Tampa pudieran verlo jamás subiría al avión sin antes pagar una fortuna en sobrepeso. En cambio si se puede hacer un inventario meramente documental de lo materialmente queda de un paso cirscuntancial. Leche descremada y tres Heinekens en el refrigerador. Restos de jugo de toronja en un vaso. Migajas de un alimento chatarra horriblemente picante. El eco de una voz que poco a poco se va apagando. Curiosamente el control remoto no aparece (sospecho que está en un lugar oscuro y profundo). Queda también una bolsa de papel de Hello Kitty bamba, que llegó de Lima con regalos o periódicos o chicles peruanos del Perú. Los peruanos no sabemos viajar sin regalos

HAY TIEMPO de un desayuno final con los recién casados antes de viajar. Jóvenes, cristianos, precozmente maduros, saben que tendrán que bregar por ser felices, y lo serán. (A menos que quieran pasarse el resto de sus días recogiendo sal como cojudos). Piden una foto de los tres juntos. Como odio esos registros muchísimo menos de lo que rápidamente he aprendido a estimarlos, la hacemos. Una reciente capacidad de saber disfrutar el registro de la felicidad me invade. El horario del vuelo permite también una primera y última visita a playa. Llevo un Gatorade inmenso y un block Minerva donde apunto estas tonterías. Así lo sean, si uno no dedica ni por lo menos un Gatorade a reflexionar porqué hace lo que hace, acaba haciendo cualquier cosa. Bueno, y a veces ni así. Como lo prueba está lo que usted, amable desconocido, ahora lee.

EL MAR, TIBIO Y DOCIL, esta pleno de pescados que nunca serán comidos. El espíritu Costeau pucusanino me hace explorar la vida marina que se esconde bajo el agua que llega a mis rodillas, y encuentro un hermoso caracol. Lo imagino como regalo más significativo para mi hija que el disfraz de halloween para perros (sic) que pidió para su mascota, un beagle imposible. Pero el caracol está vivo. Al salir de agua sale de su caparazón y bota una burbuja. Puede ser una señal o solo una burbuja. O una señal burbuja. Lo quieres, pero no lo necesitas.

LO QUE YA NO HAY son culebras. Lo que hay es una bolsa de Hello Kitty bamba que regresará a Lima tal como vino, con regalos. Modestos reflejos de algo intangible que no se sabe cómo decir, como escribir, como ofrecerlo. Pero existe y no caduca. Bolsa, todo da vueltas. Todo vuelve a empezar. Y esta bien que sea así. Nunca vi playa de arena así de blanca, un inmaculado manto de piedras hechas polvo. Tanta luz baja del celestísimo cielo sobre una playa de Sarasota que no es posible mirar su arena sin dañarse los ojos. No importa, lo volvería a hacer solo para poder mirar el color que la pureza tendría.

Octubre 15, 2009

Contigo Haití

Categoría: Sin categoría jaime_bedoya - 9:05 am
El Hait�, la estatua, la canción.

El Haití, la estatua, la canción.

LA ESTATUA de Francisco Pizarro que llegó al Perú en en los años 30 posiblemente era en realidad la de Hernán Cortéz, conquistador de México. El escultor de la misma, Charles Ramsey o Charles Mc Donald (hay dudas al respecto), moriría antes en una corrida de autos. La viuda de alguno de los dos o de ambos, pues algunos estados norteamericanos permiten la poligamia, quiso donar el monumento a México, que no lo aceptó por dos razones puntuales. Primero porque eran mexicanos y no tenían dónde poner al pinche cabrón que les jodío el imperio. Segundo porque decían que no era Cortéz, sino Pizarro. Entonces la imagen llegó al Perú. A pesar que se le cuestionaba el volumen de la espada y el casco emplumado que nunca tuviera el criador de cerdos español que fundara Lima, la efigie fue recibida en Lima como la viva imagen del extremeño. Inicialmente, 1935, se le ubicó en el atrio frente a la Catedral de Lima. Es decir, al lado de Dios.

 

LA IGLESIA PROTESTÓ. Ese jinete con cabeza había privado al cielo de miles de almas de indígenas sin conocimiento de Dios. La estatua fue mudada en 1950 al lado de Palacio de Gobierno, donde se tuvo que construir una plazuela. Para poder hacerlo se tuvo que demoler una casona histórica, la de Francisco Martín de Alcantára, medio hermano de Pizarro que murió defendiéndolo. Coherentemente, la casa siguió los pasos de su dueño.

 

DOS AÑOS DESPUES de mudada la estatua ante el flujo turístico que generaba la incierta identidad de la misma, la cadena de cafeterías Haití abrió un local justo frente a la imagen ecuestre. Fue un éxito entre quienes trabajaban en el centro de Lima. Por ejemplo los funcionarios públicos del vecino Palacio de Gobierno, gobernantes incluídos.

 

UN GOLPE DE ESTADO MILITAR sacó en pijama de la sede de Gobierno al presidente democráticamente elegido, cliente del Haití por demás. Aquél poder de facto instaló en uno de los edificios de la plazuela Pizarro la Oficina Central de Informaciones (OCI), destinada a controlar y administrar, censurar en castellano, lo que la prensa opositora al régrimen pretendiera publicar. A la sede de la OCI fue citado el compositor criollo Augusto Polo Campos por su jefe el General Augusto Vinatea en 1977.

 

En esa época Perú disputaba las eliminatorias del Mundial de Argentina 78, país que también era gobernado entonces por una dictadura militar. La competencia entre pares era natural. Desde la óptica militar la mejor manera de enfrentarla era con un método ya probado, el de la canción inspiracional. En efecto, para la clasificación de Alemania 74, que Perú había peleado con dos países con los que anteriormente había estado en guerra, Chile y Ecuador, Polo Campos había compuesto el himno Y se llama Perú. El encargo musical se cerró por 10 mil dólares. El Presidente del Gobierno Revolucionario, Juan Velasco Alvarado, no permitió que el arquero argentino Humberto Horacio Ballesteros, concentrado tres meses con la selección, defendiera la blanquirroja frente a partido deinitivo ante Chile. El arquero peruano Uribe se comió un bote. Nunca llegamos a Alemania 74.

 

EL GENERAL VINATEA le dió 15 días de plazo a Polo Campos para aparecerse con una canción mejor que aquella. Polo Campos aceptó el plazo a cambió de simétricos 15 mil dólares. Saliendo de las oficinas de la OCI Polo Campos se sentó en el Haití a tomar un café. Y al revés de la factura empezó a escribir lo que le llegaba del cielo frente a la mirada de Pizarro, o Cortéz. Sus primeros versos decían así:

“Cuando despiertan mis ojos y veo, que sigo viviendo contigo Perú…”

Quince minutos después Polo Campos irrumpía en la oficina del general. Este tenía una reunión con unos pescadores que reclamaban algo, a quienes Polo inmediatamente nombró jurados de la canción que procedió a interpretar leyendo el reverso de la factura del Haití. De reojo, Polo Campos notó que lágrimas rodaban por las mejillas del uniformado cuando llegó a la parte de “me uniré en la Tierra, Contigo Perú”. Terminó la canción y pescadores eufóricos, olvidando sus reclamos, estallaban en  vivas procaces a la patria. El contrato musical se cerró en 20 mil dólares a manera de premio.

 

CONTIGO PERU, LA CANCION, se estrenó por todo lo grande en la voz de Arturo El Zambo Cavero en Trampolín a la Fama. La arenga hecha en 15 minutos se hizo hit y sentir nacional en aún menos tiempo. Cavero, Oscar Avilés y Polo Campos pasaron a ser miembros extra oficiales de la selección peruana de fútbol, acompañándola en la ronda clasificatoria. Cantaron la canción llorando el empate con sabor a triunfo ante Chile en los camarines del estadio de Santiago. Cantaron la canción derritiendo de peruanidad las 45 almas que colmaban el coloso de José Díaz la noche que le ganamos a Chile en Lima. Perú clasificó al mundial. En ese certamen luego se perdería por 6 contra 0 en polémico partido contra Argentina, pero la canción ya había quedado instaurada como emblema nacional, derrota permanente y cutra latenteincluídas, y como interpretación maestra del Zambo Cavero. El era la canción. Tal como lo demostrara al ser declarado Patrimonio Artístico de América en la OEA en 1987. Perú quedó en el octavo lugar en el Mundial de Argentina 78.

 

LA SENTIDA MUERTE DEL ZAMBO CAVERO podría corresponder a la improbable teoría de que los grandes se despiden de a tres. Primero Mercedes Sosa, luego el Zambo, después el inigualable Luisito Aguilé (quisiera aprovechar este momento para dedicarle esta canción a quien corresponda. Nótese como el nacido argentino arrastraba las eles como el mejor de los catalanes, imprimiéndole un sello de prestancia a su romanticismo).

 

PERO ESA TEORÍA MORBIDA se viene abajo cuando se tienen en cuenta dos factores. Por un lado, las inmensas personalidades de la Sosa, de Cavero y del propio Aguillé han hecho pasar injustamente desapercibido el tránsito al más allá del baladista panameño Basilio Fergus Alexandre, de sencillo nombre artístico Basilio, pionero del video clip ultra económico en español. Por otro lado, cabe la posibilidad que la feble teoría de los tres sea defintivamente sepultada teniendo en cuenta la media docena de cantantes criollos que actualmente se encuentran en preocupante estado de salud. Dios no lo quiera.

 

VOLVIENDO A LA CANCION en cuestión, la nobleza y versatilidad de su factura quedaron selladas cuando su hermana mayor - Y se llama Perú- también de génesis dictatorial, se pusiera a prueba en democracia. En el año 2001 el candidato Alan García, amigo personal de Cavero aunque más amigo de la viveza, utilizó un video clip de él mismo cantando con el Zambo Cavero como publicidad electoral. Sin ser necesariamente una buena noticia, García perdió las elecciones ante un desconocido.

 

EL DIA DE LAS POMPAS FUNEBRES de Arturo Cavero, solo comparables a las de Santa Rosa de Lima según los historiadores, Perú - sin canción inspiradora de su parte- perdía ante Argentina en el último minuto del partido. A lo largo de todo el día Contigo Perú había sonado ininterrumpidamente en radios, televisión y en el propio cortejo, que llegó precisamente hasta el lugar de nacimiento de la melodía: la ex plazuela Pizarro, hoy plaza de la Bandera (hay una bandera peruana y un chorro de agua iluminado brota de noche bajo ella). La estatua de Pizarro, o Cortéz, yace desde el 2003 en el Parque de la Muralla, mirando eternamente las turbias aguas del Rímac.

 

LA SELECCION NACIONAL DE FUTBOL, que de ninguna manera asistirá al Mundial Sudáfrica 2011, ocupa el último puesto de las selecciones sudamericanas. Y el día 31 de octubre, Día de la Canción Criolla, posiblemente algunos peruanos celebren otra cosa.

 

IGUAL, si suena Contigo Perú, todos cantan. Y dos más y nos vamos.

Octubre 8, 2009

Pulmón, Hígado, Corazón

Categoría: Sin categoría jaime_bedoya - 1:55 am

uno

Robar un pulmón sin tumba ni cadáver es la doble confirmación que la estupidez solo se cura con la muerte. Aunque debe reconocerse que exhibir muertos cobrando entrada es favorable estímulo a dicha causa.

La nobleza y perfección del organismo humano, de humanis corporis fabrica –inmejorable mención, pareciera estar muy por encima de los seres que la habitan. Si hubiera justicia natural, malaguas seríamos.

La pulcra y desapercibida funcionalidad del pulmón, por ejemplo, merecería la diaria gratitud por cada día útil de su existencia (en términos humanos se le atriburía santidad o cojudez extrema). Apenas medio kilo de alveolos a cada lado del torax, oxígenando la sangre y desechando el dióxido de carbono sin necesidad de conciencia, voluntad ni buen humor del que lo posee.

¿Sonreía, cantaba, delinquía, el pobre oriental fileteado cuyo pulmón acabó devuelto en una playa de estacionamiento? La pregunta es irrelevante, pues no es una exhibición de personas, sino de la carne que temporalmente habitan. En todo caso pocas cosas más tristes que una recompensa de dos mil dólares por un órgano muerto. Con eso comen varios vivos.

A fin de cuentas la ultima palabra será pulmonar. El ultimo respiro es suyo. Le asiste todo el derecho al cabo de silenciosa paciencia y generosidad biológica. Es más, la respiración debería ser meritoria y no un regalo incondicional de la vida, aunque si así fuera sobrarían asmáticos y faltarían tumbas en este mundo.

Respira y di gracias. O al menos haz que valga la pena.

dos

El hígado, en cambio, es consciente y temperamental. Se jacta de su relevancia metabólica y de su síntesis proteínica, desempeño sin el cual cualquier metabolismo colapsaría. Pero en donde el hígado brilla es en su capacidad de sacrificio higiénco. Limpia la sangre de todas las porquerías tan ricas que le endilgamos. Por eso hace bilis, poderosa y karmeada sustancia alcalina. Se maldice con el pensamiento, pero se regaña con el hígado.

Los griegos le asignaban cuatro humores fundamentales al alma humana, todos vinculados a la función hepatica y el tipo de bilis que generaba. El colérico, el flemático, el sanguíneo y el melancólico. La histórica distancia existente entre el desnudo griego y el cholo calato se acorta cuando se regaña en el Perú. Las cuatro bilis se hacen una, dejando al ácido muriático como exquisitez propia de gárgaras dominicales.

No es para menos. No sublevarse ante lo inaceptable es signo de cinismo puro, o de encefalograma plano. Da rabia como se destruye sistemáticamente una ciudad. Da rabia que la mitad del día se viva atrapado en el tráfico. Da rabia la sonrisa torcida del alcalde responsable de eso. Da rabia ver cómo la democracia se ha vuelto un acto de descarte electoral. La Robaluz, el Comepollos, el Mataperro, dan rabia, risa y lástima. Da rabia la crítica inmóvil a iniciativas como la de Mistura. Da rabia la injusticia, grande o pequeña, aunque más cuando es grande, grabada, y se sabe que no pasará nada. Da rabia tener que perder el tiempo con gente que respira por gusto. Da rabia dejarse ganar por la rabia.

tres

Basta de poesía, el corazón no siente nada. Es un músculo hueco que trabaja sin descanso, por eso es bobo. Las emociones, las amorosas y las desastrosas, las registra el cerebro, enviando una descarga de adrenalina – ya sea para atacar, huir o quedar paralizado- que cambia violentamente la presión sanguínea. Este cambio se siente inmediatamente en el corazón. Pero como destino, no origen. El resto es poesía.

Sin embargo la poesía funciona. El corazón gana, y que lo cante La Negra (quepd).
Que poca cosa suena entregarle el cerebro a alguien. Es intencional el uso del verbo entegrar, pues cuando algo se cede voluntariamente no hay posibilidad de alegar robo o posterior desperfecto por mal uso. Son los riesgos propios del confiar. Todo esto no es sino un balbuceo de lo que alguna vez el controversial pero profundo poeta amish, Helmut Sheperd, dijera al respecto posiblemente plagiando a alguien:

El corazón es una riqueza que no se vende ni se compra, se regala.

Eso debo haber hecho con el mio, pues como el pulmón del chino, no está dónde debería. Hay recompensa. Pobre, pero honrada.

Agosto 12, 2009

Aprendiendo a Morder

Categoría: Sin categoría jaime_bedoya - 12:59 pm

Jacques Satui, el vampiro improbable, 1994.

EDWARD CULLEN, VAMPIRO nonagenario encarnado en el esbelto cuerpo de un veinteañero ensoñador, trata de disuadir a la recién llegada compañera de clase, Bella Swan, humana, de seguir interesándose en él. Edward puede leer todas las mentes, menos la de ella. Bella sabe que él es un vampiro, pero también sabe que está irremediablemente enamorada de él. La promesa de Cullen de mantenerse vegetariano, sin beber sangre humana, queda en riesgo ante el atractivo de su presa. Quiere morderla, desea su sangre. Insiste: Soy un depredador, un asesino, todo mi aspecto, mi olor, mi encanto, está diseñado para que caigas en mi trampa, mi emboscada. Ella lo mira y levanta el cuello desafiante. Muérdeme, dice sin palabras.

- Eso es lo qué sueñas, convertirte en un monstruo?

- Sueño en estar contigo para siempre.

- ¿No tienes miedo?

- Mi único miedo es perderte.

UN MASIVO SUSPIRO pre adolescente -que perturbadoramente incluía el primer hálito romántico de mi hija- inundó la sala del CinePlanet Alcázar. Quedé drogado. Lo que se suponía debía haber sido una matiné cualquiera se convertía en química y sincronizada emanación del descubrimiento de la ilusión, la ignición primera del sistema hormonal femenino. Miré de reojo a mi hija, con pudor, y la encontré hermosamente ruborizada, expectante y boquiabierta ante la posibilidad de que Edward la bese o la muerda, a Bella, y a ella. El fascinante florecer de la inocencia en estado puro. Cuando casi empezaba a incomodarme recordé que yo había escogido la película. Porque habían vampiros, cuellos y romance, justamente.

CREPUSCULO ES EL PRIMER LIBRO llevado al cine de la serie de novelas  escritas por Stephenie Meyer, un éxito mundial inicialmenre rechazado por 14 editoriales y ahora amenaza a sagas monses como la de Harry Potter. No solo por las ventas, sino por el contenido. Un aprendiz de mago con anteojos no es competencia para un inmortal bebedor de sangre humana que vuela, no duerme, y cambia de color de ojos. El vampiro como irresistible parásito carismático- Drácula-  tiene su origen histórico en un sanguinario personaje del siglo XV, el rumano Vlad Tepes III - El Empalador- hijo ilegítimo de Vlad Dracul (dracul es demonio en rumano). Guerrero y patriota, se le atribuyen las muertes de por lo menos 100, 000 húngaros y turcos mediante el empalamiento. Esto suponía atravezar al prisionero por el abdomen por una estaca más de tres metros y sin punta, para que duela más. Vlad Tepes almorzaba frente a ellos. Como en la vida todo se paga, a los 45 años los turcos finalmente lo capturaron, cortando de raíz la mitología demoníaca que lo acompañaba: lo decapitaron. No existe vampiro sin cabeza.

PERO LA FICCION CORRIGE LA REALIDAD. Cuatro siglos después, el irlándes Bram Stoker, conocedor de la leyenda de Vlad Dracul, confirmó la peristencia de leyendas rumanas sobre vampiros. Estas generaban costumbres extrañas, cómo la de desenterrar los cadáveres para confirmar si seguían siendo humanos. Si la descomposición natural del cuerpo había seguido su curso normal, se lavaban los huesos con agua y vino y se les volvía a enterrar. Si veían cualquier cosa sospechosa se atravezaba el ombligo del supuesto vampiro con una estaca y se le arrancaba el corazón. El corazón se quemaba en carbón vegetal. Las cenizas mezcladas con agua se les daba de beber a los enfermos. Con estos insumos, la imagen física del compositor Franz Liszt como el vampiro, y gracias a un empacho de cangrejos que lo hizo alucinar con un rey vampiro que le pedía su sangre, Stoker publicó Drácula en 1897. El mundo quedó rendido ante el hematófago aristócrata.

BELA LUGOSI, ACTOR HUNGARO que alguna vez había interpretado a Jesús en el teatro, fue el mejor Drácula tanto del teatro como del cine. En los años 20 la obra de teatro se presentaba simultánamente en Londres y en Nueva York. Dos años después ya se habían realizado casi 300 respresentaciones sin interrupciones. Si bien el texto era impecable por si solo, y la actuación de Lugosi sobrenatural, los recursos del marketing teatral de la época no se quedaban atrás. Cada asistente a la sala recibía un paquetito negro que debía abrirse antes de comenzar la obra. Al hacerlo se encontraban con un ejemplar de la novela de Stoker. Y con un murciélago que salía volando en busca de su tenebroso amo.

LUGOSI PASO AL CINE CON LA MISMA CAPA. Tras su debacle con la heorína y el encasillamiento, y luego del último y extraviado gesto de apoyo de Ed Wood, fué enterrado en el mismo traje del Conde de Transilvania con el que se presentó en el escenario. Su anillo, o el del personaje, pasó a ser heredado por su sucesor, Christopher Lee. Luego acabó en manos de coleccionistas.

LA FASCINACION CON LA IDEA DEL VAMPIRO fue la que me hizo dejar de tomar un aguadito de pollo en el Chíos de la avenida Arenales, comenzaban los 90s, cuando escuché decir en la mesa, miren, ahí entra el vampiro Coco Satui. Levanté la mirada y una figura alta, pálidamente mortecina e inhumanamente espigada entraba de madrugada a esta cafetería plena de neones y espejos en los que estoy seguro no reflejaba. Podía tener 200 años, o más, pero su aspecto neutralizaba cualquier parámetro cronológico. Vestido de negro, llevaba un medallón al cuello en forma de murciélago, por si quedaba alguna duda. Tenía que conocerlo. No para que me muerda. Sino para que me enseñara a hacerlo.

SE LLAMABA JACQUES SATUI, LE DECIAN COCO, y además de presunto vampiro era medium y pianista. Solía tocar tarde por las noches en una cafetería del Centro Comercial Risso, el Marcantonio, donde de tanto ir a buscarlo acabé descubriendo unos tacos con el nivel de grasa óptima para acompañar litros de cerveza bebidos con frustrada ansiedad. Acabé siendo cliente estrella del Marcantonio, pero aparte de las melodías del Trío Veracruz, repertorio variado a base de boleros principalmente, ni la sombra de Satui. Ya tenían hasta mi número telefónico en el Marcantonio. Una noche un mozo me llamó. Satuí está aca, dijo mientras por el auricular se filtraba una interpretación libre de Volare al piano. Era él. La pegajosa tonada italiana sonaba tétrica.

LA CITA ESTABA HECHA. Un día de semana a la medianoche. Llegué con mi hermano para que lo fotografiase, y con un pequeño camembert para hacer menos agresiva la invasión. Vivía en una pequeña casa de arquitectura afrancesada en la Petit Thouars, casi a la vuelta de Risso, de la que él mismo abrió la puerta. Sin mediar palabra dijo síganme.

Procedió a ofrecernos un macabro tour de su casa. Ese es el cuarto del servicio. Ahi una vez se ahorcó un sirviente. Había un piano, al lado un hermoso armario antiguo. De ahí un día saldrá mi bisabuela. Murió de un infarto escondida dentro luego de envenenar a veinte oficiales chilenos durante la ocupación de Lima. Seguía el tocador: Mi tía el día que cumpló 15 años se pegó un balazo. Libros de espiritismo abundaban por doquier, así como piedras desparamadas por el suelo. Satuí era un seguidor de Allan Kardec, padre del espiritismo, y había estudiado música, pedagogía y baile clásico en Europa. Estaba convencido que otra vida había sido un ssacerdote maya y un niño rico que murió ahogado pescando perlas. No leía cartas, no adivinaba suerte. La grosería es enemiga de la elevación espírita, decía, agregando que tampoco quería discípulos. Las piedras que yacían tiradas por toda la casa decia que se las lanzaban los Elementales.

(LA TEORIA ESPIRITA DE KARDEC supone tres órdenes de espíritus según su grado de elevación: imperfectos, buenos y puros. El ascenso se logra a través de varias vidas, mejorando una tras otra. Estos tres grupos se clasifican en diez clases mas. Los Elementales son los espíritus burlones y simples. Son los que te esconden las llaves.)

LO UNICO QUE SATUI NO HABIA mostrado de su casa era su habitación. La incontestable presencia de un ataúd en medio de ella desnudaría sus mentiras y encubrimiento, Pero no, había una cama. Antigua y distinguida Se sentó sobre ella para decir: Aquí ha muerto toda mi estirpe. Soy medium, espiritista y músico. Y por si acaso, no soy vampiro. Le creí. Los vampiros no salen en fotos.

ADEMAS ESTABA MUY SOLO y retraído del mundo como para serlo. Porque no son las tinieblas ni la muerte en vida lo que motiva la naturaleza del vampiro. Menos la sangre o la morderura artera. Es vivir para siempre. Porque el que vive para siempre ama para siempre.

 

« Older Posts